martes, 7 de diciembre de 2010

¡¡ Viva la PEPA !!

Supongo que alguna vez habrás escuchado esta expresión, pero ¿sabes de dónde procede? Curioseando por la red me he encontrado con este documento de audio en el que nos explica que fue debido a que la primera Constitución Española, la promulgada en Cádiz en 1812, se aprobó el 19 de marzo, día de San José.

Os dejo el audio de RNE5 donde lo explica más detalladamente, además de un poquito de nuestra historia, que nunca viene mal, así como el uso que le damos actualmente a esta expresión.

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viernes, 3 de diciembre de 2010

426 euros

No suelo hablar mucho de política porque es un tema del que no acabo de entender muchas cosas, pero sí que hay un comentario sobre el que quiero hacer una pequeña reflexión en voz alta.

En estos días en que se aprueban medidas con la finalidad de intentar mejorar y sanear la economía, la más controvertida o (im)popular puede ser la de la eliminación de la ayuda de 426 euros a los desempleados que hayan agotado todas las prestaciones sociales.

Aunque se puede entender que esta ayuda no se puede (ni se debe) mantener eternamente, quizás el momento no sea el idóneo, pero me han saltado de ojo las declaraciones del Presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, que en un ánimo de semi-iluminación, ha subrayado la necesidad de buscar "fórmulas", como por ejemplo "planes de empleo especiales", para quienes pierdan esta prestación con el objetivo de evitar que caigan en la exclusión social.

Y yo me pregunto que si la prioridad de estas cientos o miles (hablan de millón y medio, no lo se) de personas que pudieran verse afectadas por esta medida es si se van a sentir excluídas, que efectivamente puede ser un problema muy grave, o que si quizás tengan su mente en otras cosas, como por ejemplo en dónde y cómo sacar algo de comida que llevarse a la boca o pagar el recibo de la hipoteca.

Aquella vez que Leslie Nielsen "entrenó" a los Milwaukee Bucks

Esta semana ha fallecido el actor canadiense Leslie Nielsen, conocido entre muchos otros por su papel en la saga 'Agárralo como puedas'. Su parecido más que razonable con el entrenador de la NBA, Del Harris originó una anécdota bastante curiosa que se está recordando estos días.



Su asombroso parecido era algo bastante evidente y años atrás coincidieron en un partido que enfrentaba a los Milwaukee Bucks, que entrenaba Harris, contra Chicago Bulls.

A la conclusión del mismo y tras la victoria, el personal de seguridad llevó a Leslie Nielsen al túnel de vestuarios, y el propio Harris le dijo: "Qué te parece si entras al vestuario, te haces pasar por mi y les dices que han jugado un buen partido, que estás orgulloso de ellos y les dices lo que te apetezca", cosa que hizo encantado y que sorprendió gratamente a los jugadores.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Minúsculo vacío

Jesús tenía una historia, una familia, un futuro incierto y una tarjeta del Inem. Gracias a esta tarjeta, cada mañana acudía a un curso subvencionado donde nos alegraba al resto de los compañeros con un agudo sentido del humor. En la hora del café, Jesús nos mostraba, orgulloso, las fotos de su princesita de 18 meses y su expresión reflejaba el peso de la responsabilidad de un padre. Poco a poco, Jesús dejó de bromear. «Tengo graves problemas y no logro concentrarme en clase, no sé siquiera si podré continuar con el curso», nos dijo. Sin embargo, nadie quiso violar su intimidad con preguntas. Al fin y al cabo, ¿qué padre de familia parado no tiene problemas? Los dos días siguientes todos seguíamos acudiendo a nuestra clase; todos, menos Jesús. Ayer por la mañana, Jesús se levantó como cada día, pero tampoco tuvo fuerzas para volver al curso. En su lugar decidió abrir la ventana de su octavo piso y saltar al vacío. El mismo vacío que nos queda a sus compañeros y amigos, el mismo vacío que queda en su historia, en la de su mujer y su hija; nada, comparable con el minúsculo vacío que deja en las listas del Inem. Y ahora me pregunto con impotencia: cuántas personas pueden estar cerca del vacío; ese vacío que el ser humano siente cuando agota la tinta que necesita para seguir escribiendo su propia historia.

Isabel L.C. Bilbao

Carta de la semana en la revista XL Semanal

viernes, 12 de noviembre de 2010

Rob Paravonian

Hace poco tiempo me han pasado un enlace a un video en el que aparece un cómico estadounidense recitando un monólogo con su guitarra acústica en el que parodiaba la progresión armónica tan utilizada en el archiconocido canon de Pachelbel.

Con una dilatada experiencia como actor, compositor, guionista y productor, entre otras cosas, este video le ha valido a Rob Paravonian para saltar definitivamente a la fama, ya que ha conseguido en los últimos cuatro años más de 9 millones de reproducciones sólo en youtube.

Debo reconocer que el canon es una pieza que siempre me impresionó, así que cuando di con este video no pude sino verlo una y otra vez durante toda una tarde, sin parar de reir.




No es el único video que circula por internet, aunque sí es el más famoso. Os dejo un par de ellos más por si tenéis curiosidad.




jueves, 30 de septiembre de 2010

Recordando fechas

Es ley de vida, el tiempo pasa y en nuestro camino tomamos cientos de decisiones que determinan nuestro destino.

En ese devenir de los días, se nos quedan grabadas a fuego determinadas fechas, que para bien o para mal nos han marcado lo suficiente como para no olvidarlas.

Cuando somos pequeños lo más relevante que tenemos que recordar es el cumpleaños de tus amigos o familiares, pero una vez que vas creciendo, las fechas se acumulan en la memoria.

Ningún cacereño olvidará el 10 de mayo del 92, día en que el extinto Cáceres C.B. consiguió el ascenso a la ACB, dando una de las mayores alegrías que recuerdo a una ciudad. Recientemente, el 11 de julio la Selección Española de Fútbol consiguió la tan apreciada Copa del Mundo.

Las fechas de los atentados más devastadores de los últimos años, el 11-S (no olvidaré a Matías Prats dando la noticia en directo) o nuestro 11-M previo a unas elecciones generales. Recuerdo también un 17 de noviembre, el día que conocí a aquella chica con la que compartí algo más que una simple conversación, o un 23 de enero, el primero de nuestros ya numerosos viajes a Burgos.

También tengo en la mente grabado el 24 de mayo de 2.008, pero por estresante, dos cumpleaños, un partido de baloncesto, una despedida de soltero y en plenas ferias de San Fernando.

Como fecha curiosa, el 09 del 09 del 2.009, fue la que firmé mi último contrato laboral. Pero este 30 de septiembre, además de recordarse porque Cáceres no pasó el corte en la lucha por conseguir la Capitalidad Cultural en 2016, lo recordaré porque el próximo lunes no me despertará la alarma del móvil para ir a trabajar.

lunes, 20 de septiembre de 2010

El peor trabajo del mundo

Si no haces más que quejarte por tu situación en el trabajo (o por la falta del mismo), puede ser un consuelo saber que siempre hay gente peor que tú. Reconfortarse gracias a las desgracias ajenas no es que diga nada bueno de nosotros, pero como no somos perfectos, os animo a que hagáis alguna que otra contribución.

Como debo irme preparando mentalmente para mi inminente despido, después de todo, quizás el paro no sea tan mala opción…







jueves, 26 de agosto de 2010

Teoría de las Rotondas

Según el Real Decreto 399/1990 de la Ley de Seguridad Vial, se entiende por glorieta “un tipo especial de intersección caracterizado por que los tramos que en él confluyen se comunican a través de un anillo en el que se establece una circulación rotatoria alrededor de una isleta central. No son glorietas propiamente dichas las denominadas glorietas partidas en las que dos tramos, generalmente opuestos, se conectan directamente a través de la isleta central, por lo que el tráfico pasa de uno a otro y no la rodea”.

Ahora bien, una vez definido y más o menos entendido qué es una glorieta, no deja de ser un hecho sorprendente que en todo el texto de la ley citada anteriormente, sólo se cite la palabra “glorieta” (aparte de la descripción ya comentada) en el artículo 21, para decir lo siguiente:

en las glorietas, los que se hallen dentro de la vía circular tendrán preferencia de paso sobre los que pretendan acceder a aquéllas.”

No se vuelve a mencionar esta palabra ni su sinónimo “rotonda”. Hubiera sido un detalle que los señores que se han inventado este artilugio a su vez podrían haber dado unas normas de uso, ya que dejarlas al libre albedrío y razonamiento de cada individuo origina discrepancias en el modo de interpretación, como seguramente ya sabéis.

Además de la Ley de Seguridad Vial, cuando nos sacamos el permiso de circulación, en el manual que nos dan en la correspondiente autoescuela aparece lo siguiente acerca de las rotondas:

“cuando haya dos o más carriles delimitados por marcas longitudinales, se circulará por el carril que más convenga al destino, que normalmente será el derecho, salvo que las circunstancias de tráfico o las marcas viales aconsejen otra cosa. Si los carriles no están delimitados por dichas marcas, se circulará por el carril derecho.”

La ausencia de una norma ha provocado que exista cierta libertad de interpretación, pero estaremos de acuerdo en que esta libertad, precisamente nos ha ocasionado algún susto que otro.

En algunas ciudades han sabido ponerse de acuerdo en este punto, al margen de una Ley que por otra parte no existe. Sobretodo han sido las propias autoescuelas las impulsoras de estos convenios ante el caos generalizado. Aunque es de agradecer, sería ideal que se pusieran de acuerdo todas las ciudades, porque sino, tendremos problemas al viajar. A modo de ejemplo, citaré un par de ellos.

En Salamanca hace unos años se acostumbraron a circular siempre por el carril exterior, aunque haya que dar la vuelta entera. Esto, directamente, es una estupidez. Sobretodo porque el principal sentido de una rotonda es la fluidez del tráfico, y si todos circulamos por el carril exterior, el efecto conseguido es el contrario.

En Valladolid, y más concretamente en el Polígono San Cristóbal, pese a haber mini- rotondas, en determinado sentido (en las calles principales) tenías preferencia sí o sí, aunque hubiera alguien circulando por la glorieta de turno.
También hay rotondas reguladas por semáforos (por lo que ya no son rotondas), y bueno, alguna que otra variante.

Es demasiado habitual ver cómo se cruzan coches entre sí a una velocidad no demasiado prudente, o el ziggzaguear entre vehículos para esquivarlos al salir de la rotonda...

Pero aquí vengo a intentar arrojar un poco de luz (o quizás todo lo contrario) sobre el acceso a las famosas glorietas:

• En los casos de rotondas de un carril, evidentemente no debe haber ningún problema. El conductor que llega a la intersección espera su turno, y no hay más historia.

• Si existen dos carriles en la rotonda, yo escogería el exterior para las dos primeras salidas, y el interior para las demás.

• Si hay tres carriles, habría que utilizar el exterior para la primera salida, el del medio para la segunda y el interior para el resto.

Pero es importante en estos casos desde dónde accedemos a la rotonda, esto es, si vamos a girar a la izquierda, además de utilizar el intermitente izquierdo, que aunque no es obligatorio, sí lo es de agradecer, especialmente en las mini-glorietas, debemos colocarnos en el carril izquierdo antes de acceder a la intersección.

Seguro que con un dibujo se entiende un poco mejor…





Recordad que para que una rotonda funcione (hablo del caso ideal), sus flujos de tráfico deben ser parecidos en todas sus entradas. En caso contrario alguna de sus accesos será objeto de atascos.

Esto pasa, por ejemplo, en la Ronda Norte de Cáceres, que como circunvalación que es, su tráfico principal es de extremo a extremo, por lo que los conductores que pretendan acceder a la misma desde sus accesos intermedios (desde el R-66, Montesol, Residencial Ronda, etc) no les quedará más remedio que tener algo de paciencia para poder circular por la vía.

Si aún no te convence lo que has leído hasta ahora, mejor prueba con este texto de Lorenzo Silva, que al menos te hará sonreír.

lunes, 16 de agosto de 2010

¿Son los miopes más inteligentes?

Es un hecho, hay asociación estadística entre la inteligencia y la miopía, son muchos los estudios que lo demuestran. El porcentaje de miopes, que ya es alto en países europeos como España, se dispara cuando seleccionamos poblaciones sectores de población como los universitarios. Y un detalle importante, la cantidad de inteligencia no está relacionado con la cantidad de miopía; es decir, a más dioptrías no se es más inteligente.

Sin embargo la ciencia no ha esclarecido definitivamente el por qué de esta relación.
Puede haber 4 soluciones posibles:
1) La miopía es causa de inteligencia
2) La inteligencia es causa de miopía
3) Hay un factor que relaciona estadísticamente inteligencia y miopía, pero sin que haya relación causa-efecto
4) Una combinación de las anteriores

Existen indicios a favor de una u otra teoría, pero no existe una respuesta definitiva. Por tanto, podemos opinar libremente, nadie nos puede decir que nos equivocamos

Miopía como causa de inteligencia
La capacidad intelectual no es un “don genético” que tenemos desde que nacemos. La inteligencia se desarrolla, en especial durante los primeros años de vida.
La hipótesis diría que los niños miopes, al ver mejor de cerca que de lejos, prefieren actividades como la lectura, los juegos de construcción, etc (que estimulan más la inteligencia) que los deportes y juegos que exigen visión lejana. Por otra parte, la mala visión de lejos favorecería las personalidades introvertidas, las cuales suelen tener más estimulado el desarrollo intelectual en detrimento del desarrollo social.

Como teoría está bien, pero no hay evidencias en este sentido. Por otra parte, es muy difícil hacer estudios en que estudien estos factores.

Inteligencia como causa de miopía
La hipótesis que se baraja es la de que el esfuerzo de ver de cerca durante la niñez se relaciona con el desarrollo de la miopía. Existen indicios demográficos: en Europa, donde la escolarización está más generalizada, existe más miopía que en cualquier sitio del mundo. Sin embargo, se puede argumentar que también depende de la raza, al fin y al cabo, los caucásicos tienen una prevalencia muy alta de miopía. Más fuerza tiene lo que se ha venido a llamar “epidemia de miopía”, ocurrida hace pocos años en varios países asiáticos al imponerse una escolarización obligatoria y temprana a la gran mayoría de la población.
Se investiga mucho para intentar bajar la prevalencia de miopía en la población, así que hay multitud de estudios científicos en los que se estudia cómo influye en los niños la visión cercana, la visión nocturna, y muchos otros factores, y a pesar de los indicios no hay una evidencia fuerte que haga desaconsejar que los niños utilicen activamente su visión de cerca. Lo único claramente demostrado que es causa de miopía son los genes. No hay ninguna recomendación o tratamiento que sea capaz de frenar el desarrollo de la miopía.

Por tanto, a pesar de los indicios (la epidemia de miopía en Asia por la escolarización), no está demostrado que lo que estimula la inteligencia también produzca miopía.

Sin relación causa-efecto
Una asociación estadística es sólo eso, que la probabilidad de que una persona miope sea inteligente es más alta de lo normal, y viceversa. No tiene por qué una ser causa de la otra.
La inteligencia y la miopía están claramente influenciadas por la genética. Las personas inteligentes suelen tener hijos inteligentes, y los miopes otro tanto. Podría pasar que los genes responsables de la inteligencia estén próximos (o algunos sean los mismos) a los genes de la miopía, con lo cual se relacionan sin relación causal.
Por otra parte, los miopes suelen tener un tipo de personalidad definido, que podría favorecer el desarrollo intelectual.

Pero como antes he dicho, sólo son teorías.

Y ahora…. a opinar
Pues eso, ¿cual es vuestra opinión? ¿Qué teorías os convencen más?. ¿Alguna teoría vuestra?. ¿Pensáis que todo esto es una tontería y no hay relación alguna?.

Fuente: Ocularis

jueves, 5 de agosto de 2010

De feria en feria (2 de ?)

La feria de Cáceres es prácticamente igual año tras año. La ciudad queda casi desierta y todo se traslada al Recinto Ferial, a un par de kilómetros en dirección a Mérida. Hay dos zonas bien diferenciadas. Las de las atracciones (aquí llamados cacharritos) y la zona de casetas, donde se puede comer, bailar y beber todo lo que uno quiera y pueda. Aparte de esto, todo está rodeado de puestos de comida, tómbolas y un mercadillo que conduce hacia el Recinto Hípico, en el que suele haber algún concierto.



Como digo casi siempre es todo igual. Hasta donde yo conozco, alguna vez si acaso nos sorprenden con una nueva atracción o que alguno cambie de ubicación, pero prácticamente es idéntica desde que la feria está en el actual recinto (apenas tengo recuerdos de cuando estaba en el barrio de los fratres).

Muchos son los personajes curiosos de estas ferias, quizás los más carismáticos han sido los del puesto de los camellos con el ya clásico soniquete “¡a la vanti y a la tutti van los beduinos majaretas…!”, pero si ha habido un puesto que sí que hemos visto evolucionar a lo largo de los años, este es el Sr. Molina y su hamburguesería, que en tiempos era el típico puestecillo y cada año que pasaba lo mejoraba y ampliaba hasta tener casi un pequeño monopolio en medio de la zona de casetas, el lugar perfecto para sucumbir a sus variados manjares entre bailes y copas.

Posiblemente esta feria sea la que más público convoca de todas las que hay en la región, y sin duda por ello la más grande. Los estudiantes se toman estos días como un pequeño respiro y salen de su encierro particular como si se tratase de cumplir una última voluntad antes de enfrentarse a los exámenes de junio. Y durante el fin de semana se cuentan por miles los ciudadanos provenientes de los pueblos y localidades de alrededor los que se dan cita en el recinto ferial.

Cada año que pasa, y debido sobretodo a la aglomeración que se produce las noches de los fines de semana, es más habitual ver a numerosos grupos, bastantes de ellos de empresas, asociaciones, etc, que se acercan al recinto durante el día, a la hora de las cañas y hasta que se aguante. Pese al habitual calor que se padece a esas horas, las casetas suelen estar bien preparadas con potentes equipos de aire acondicionado y ofrecen comidas o pinchos, dejando aparte la bebida, para atraer al público.

jueves, 22 de julio de 2010

De feria en feria (1 de ?)

Se de buena tinta que algunos de vosotros estabais esperando esta entrada. Estoy inmerso en una travesía al menos bastante curiosa, que todavía no vislumbra su final y paso a contaros a continuación. Quién sabe dónde y cuándo acabará esta historia.

Todo empieza en mayo de este año, cuando un par de recientes nuevos amigos me confirman que se harán más de 400 km para venir de visita a las Ferias de Cáceres (bueno, ahora que lo pienso, todavía no tengo muy claro si venían a verme a mi, a la feria, a emborracharse o qué...)

A mi de toda la vida me ha gustado esta feria. Se respira un aire muy especial, supongo que mezcla entre el polvo, las polillas y la fritanga que allí se generan, pero también las lucecitas y la música a toda potencia. Me gustan las aglomeraciones, ver cómo la gente disfruta y va de un lado para otro. Por eso durante años he cogido costumbre de ir todos los días a la feria, aunque sea para dar una vuelta yo sólo y volverme a casa.

A todo esto y para intentar entenderme un poco más, también he de decir que en los últimos años he sufrido un cambio en mis gustos personales, la vida al revés, puede decirse. Hace 10 años, en plena etapa universitaria, si me encontrabas en un bar por ahí con los amigos, lo más probable era que estuviera sujetando alguna pared, o algo parecido (ojo, que lo único que quería era velar por la seguridad de todos, ¿eh?) El resto del tiempo lo pasaba en casa y algunas pocas cosas más. Ahora soy todo lo contrario, intento no parar y me apunto a lo que pueda pero, anda, ¡¡si mis amigos ya (casi) no salen de juerga!! Pues a buscarse la vida…

Mis expectativas para las ferias de este año eran las de siempre. Ir a dar una vuelta y volver, unas veces sólo y otras quizás acompañado. Eso está bien, pero no era lo que yo necesitaba, aunque tenía algún otro plan alternativo en la recámara por si acaso. De repente, cuando este par de burgaleses me confirman su visita, algo en mi interior empieza a despertar.

Continuará...

martes, 20 de julio de 2010

¿¿El foto qué??

Hace unos días estuve en una fiesta en el campo, con su barbacoa, sus vaquillas, su barra libre, música y muchísima comida. La verdad es que estuvo muy bien organizada y tuvimos hasta una fuente de chocolate donde bañar numerosos manjares, y ponernos literalmente ciegos.

Pero hubo un momento, ya entrando la noche, en que un par de “operarios” sacaron una lona que colocaron en una pared, donde se podían ver varias marcas de bares o bebidas. Para el que no lo sepa, el “photocall” es precisamente ese sitio habilitado en fiestas de “alto standing” donde los invitados más o menos famosos posan y hacen declaraciones a los medios. Lo primero que pensé es que era una tontería. ¿Quién se iba a acercar a ese sitio a dar la nota…? pero como el incansable DJ incitaba al curioso público “vayan, vayan a hacerse fotos al photoshop”, decía, pues allí acabamos, en el set de entrevistas.

Y fue digno de ver. Copamos el lugar y no lo abandonamos ya en toda la noche, haciéndonos fotos y entrevistas entre nosotros y otras payasadas gracias al alcohol que ya se dejaba notar, y todo ello dejó lugar a una tarde-noche que recordaremos durante mucho tiempo.

martes, 22 de junio de 2010

La senda del tiempo

A veces llega un momento en que
te haces viejo de repente
sin arrugas en la frente
pero con ganas de morir
paseando por las calles
todo tiene igual color
siento que algo hecho en falta
no se si será el amor

Me despierto por la noches
entre una gran confusión
es tal la melancolía
que está acabando conmigo
siento que me vuelvo loco
y me sumerjo en el alcohol
las estrellas por la noche
han perdido su esplendor

A veces llega un momento...

He buscado en los desiertos
de la tierra del dolor
y no he hallado mas respuesta
que espejismos de ilusión
he hablado con las montañas
de la desesperación
y su respuesta era solo
el eco sordo de mi voz

A veces llega un momento...

jueves, 10 de junio de 2010

Maldito céntimo sanitario

La noticia ha corrido como la pólvora. El señor Fernández Vara, presidente de la Junta de Extremadura, se plantea la implantación del céntimo sanitario como medida recaudatoria para paliar en alguna medida los efectos de la actual crisis económica.

No es el único que se lo está pensando, durante estos días, inmersos en pleno torrente de ideas para salir cuanto antes de tan delicada situación, todas, absolutamente todas las noticias de ámbito político que se dan a conocer repercutirán en el jodido contribuyente.

Pero lo que más me llama la atención es la transparencia (o falta de ella, más bien) de algunos políticos, o peor todavía, la de algunos medios de comunicación, que se hacen eco de lo que ellos (sí, sí, los políticos) hablan con ese lenguaje de “estoy aquí porque tengo que dar la cara, pero no quiero que me entiendas una mierda”. Porque a todos nos quedó claro que va a subir el IVA, que a los pensionistas les congelarán sus exiguas pensiones y que a los funcionarios (y a muchos trabajadores que ejercen de funcionarios, pero sin serlo y sin tener su plaza fija) les bajarán el sueldo. Pero hay otras noticias de las que no nos llegamos a enterar (igual soy yo demasiado torpe, puede ser), pero ¿¿qué coño es el céntimo sanitario??

Hoy he escuchado y leído a numerosos medios que dan esta noticia, pero sin decir qué va a significar en nuestros bolsillos. Tras varias búsquedas infructuosas, porque ya digo que lo único que encuentro son diversas informaciones que hablan de que si tal o cual administración, presidente o lo que sea se debate entre adoptar este impuesto o no, encuentro lo siguiente: […] establecerá el llamado céntimo sanitario, por el que se gravará a los usuarios con el pago de 2,4 céntimos por litro de gasolina y gasóleo para financiar la sanidad. Por esta vía está previsto recaudar este año 75 millones de euros.

Creo que esta noche podré dormir tranquilo ¿vosotros no?

miércoles, 2 de junio de 2010

Aquel que ya no está

Yo no le conocía, pero después de uno de los mejores fines de semana que recuerdo, la desazón invade mi cuerpo. Se que no puedo decir nada para aliviarte, sufro al verte deambular, pasando las horas sin más, esperando una respuesta que no llegará.


Tienes mi apoyo, me gustaría poder hacer algo, pero no tengo muy claro cómo. Quisiera estar ahí, de hecho, en cierto modo, estoy ahí. Puedes contar conmigo.



martes, 25 de mayo de 2010

Saluda del feriante mayor


Y un año más llegan las Ferias y Fiestas de San Fernando. Es un ambiente especial el que se vive en el recinto ferial, y no lo digo por el polvo o las polillas que allí abundan. Es una sensación diferente. Muchos cacereños tenemos la suerte de disfrutar de horario reducido o algún día de permiso. Estamos trabajando durante todo el año y esta semana hay algún pequeño cambio en nuestras caras, el ambiente en el trabajo es más relajado de lo habitual, las caras guasonas y afables suceden a las de todos los días con sus cabreos y agobios.

Recuerdo de pequeño una sensación de nervios y de angustia, por estar atascado en los accesos al recinto ferial, y por parecer que nunca llegaría a ese maravilloso mundo de fantasía lleno de luces, colores y sonidos. Desde entonces todos los años intento disfrutar lo más posible estas fiestas, las fiestas mayores de nuestra ciudad.

Oficialmente la inauguración tendrá lugar el miércoles 26 de mayo a las 23 horas, con un castillo de fuegos artificiales, pero ya este pasado fin de semana han ido abriendo algunas casetas y puestos e incluso los populares “cacharritos” han tenido la suficiente demanda como para permitir ofrecer al público una pequeña dosis de diversión. Durante estos días, como viene siendo habitual, y hasta el próximo lunes día 31 se han programado numerosas actividades para todas las edades, desde conciertos hasta marionetas, pasando por campeonatos de futbolín, actividades deportivas, o el consolidado concurso de hípica. Y todo ello sin olvidarse de las casetas y las atracciones.

Espero que este año, más que ningún otro, puedan disfrutar al máximo de la feria de Cáceres, en familia o con los amigos, y dejar aparcados por unos días las preocupaciones que nos absorben la vida cotidiana.

¡Feliz Feria de San Fernando 2010!

jueves, 22 de abril de 2010

Amigos para siempre

Ayer falleció Juan Antonio Samaranch. Imagino que a estas alturas ya lo sabe todo el mundo. El pasado domingo, tras ver la final de tenis del torneo de Montecarlo entre Nadal y Verdasco, se sintió indispuesto y acudió a urgencias por su propio pie, acompañado de su hija y de su pareja. Poco después le dio una parada cardiorrespiratoria e ingresó en la UVI en estado muy grave hasta el mediodía de ayer.


Probablemente esta noticia haya mantenido el interés de miles de personas anónimas, con un terrible sentimiento de tristeza y comprendiendo que su hora llegaría cualquier día cercano. En la retina de todos nosotros quedará su mayor logro, la concesión de los Juegos Olímpicos de Barcelona en el año 92.


Esta mañana se ha celebrado un acto institucional previo a la apertura al público de la capilla ardiente de su antecesor, instalada en el Palau de la Generalitat, sede del gobierno regional de Cataluña en Barcelona. Juan Antonio lo tenía todo preparado para este día. Le había confesado a su hija varios detalles que ella cumplió a modo de últimos deseos de su padre. El féretro fue cubierto con la bandera olímpica, sonó el himno que José Carreras y Sarah Brightman cantaron en Barcelona’92, “Amigos para siempre”, y hasta la fotografía que presidía junto al féretro la eligió él. Personalidades de todos los ámbitos, amigos y familiares han dado su emotivo y elogioso adiós a Juan Antonio Samaranch, en una ceremonia en la capilla ardiente que ha finalizado con esta composición y con una fuerte ovación al que fuera presidente durante 21 años del Comité Olímpico Internacional.


Descanse en paz





martes, 20 de abril de 2010

La pasión va por dentro (y II)

La Semana de Pasión ya terminó hace unos días, y se me ha pasado el “calentón”. Voy a ver si lo vamos recuperando un poco…

Semana Santa de Cáceres… ¡¡de interés turístico!! ¡¡¡¡Nacional!!!! ¡¿¡¿¡¿INTERNACIONAL?!?!?!

Puede sonar pretencioso, pero ¿merecemos estos títulos?

Aunque la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional o Internacional "es un título de carácter exclusivamente honorífico", permite a la localidad gozar de publicidad y apoyo de las instituciones.

La regulación vigente sobre declaraciones de interés turístico se legisló según la Orden de 29 de septiembre de 1987, y la última actualización data fue la ORDEN ITC/1763/2006, de 3 de mayo, por la que se regula la declaración de fiestas de interés turístico nacional e internacional. En ella se marcan las directrices que se deben cumplir para poder solicitar dicha declaración, según el primer artículo, se otorgará a aquellas fiestas o acontecimientos que supongan manifestaciones de valores culturales y de tradición popular, con especial consideración a sus características etnológicas y que tengan una especial importancia como atractivo turístico.

El resto de los artículos concreta un poco más el carácter del acontecimiento, como es la antigüedad, el arraigo que tiene en la localidad, la originalidad, la diversificación de actos en su entorno y alguna cosilla más.

Legalmente hablando, que para eso está la norma, cualquier municipio que tenga unas fiestecillas con cierta solera y presentando una documentación cuidada y minuciosa no tendrá muchos problemas en obtener alguno de estos títulos.

Precisamente ahí quiero llegar. Dentro de unos años lo excepcional va a ser que una ciudad no tenga una declaración de este tipo, habrá competiciones entre ellas a ver cual tiene más. Lo que digo es que administrativamente hablando se puede cumplir con los requisitos, pero ¿alguien ha mirado si se merecen? ¿Cómo se valoraría? Está claro que este punto originaría grandes debates.

En mi opinión, la Semana Santa de Cáceres merece este título y muchos más por varias razones. La más importante, dado el carácter de la fiesta, es la imaginería. En Cáceres hay tallas que, aparte de que puedan gustar más o menos, tienen un magnífico valor escultórico. Luego está el entorno. Es cierto que sacar una procesión de noche entre los muros del casco histórico de la ciudad es casi envidiable y a muchos de los que la presencian les recorre un gélido escalofrío por el cuerpo. Ya que se encuentra entre los requisitos mencionados anteriormente, también se puede decir aquí el arraigo que existe en la ciudad, puesto que la devoción por las procesiones data de hace varios siglos. Ahora no se me ocurre mucho más, pero esto sería (de hecho es) suficiente.

Sin embargo hay otra serie de hechos que evidentemente no sale en ninguna documentación, pero que todos conocemos, y se basan en el comportamiento de la gente. Considero necesario partir de la base del significado de la fiesta, por lo que creo que se debe exigir un mínimo de comportamiento y respeto, independientemente de que uno sea creyente o no, ya que ante esta situación está la libertad de ir o no ir.

Y no hablo exclusivamente del visitante que viene de turismo y espera pacientemente comiendo pipas, ve la procesión y se va. El mayor problema está dentro. Reconozco que es una labor harto difícil la de dirigir a tantas personas en esta situación, ya que hay una jerarquía bastante definida, pero como no hay consecuencias, pues cada uno hace lo que le viene en gana.

Con una gran ventaja parten las nuevas cofradías, ahora no tienen mucha gente y pueden establecer unas normas a las que es más fácil someterse desde el principio. El que quiera entrar ya sabe lo que hay, y además no tendrían problema en echar al que no las cumpla.

La falta de respeto es un problema que hay que atajar de una vez, y esto pasa sobretodo en las cofradías que más miembros tienen (que son las que mejor conozco)… se hacen corrillos entre varios hermanos para, entre otras cosas, comentar el partido de fútbol, ya que siempre hay alguno que lleva una radio, la gente que cruza por medio de la procesión, hermanos de carga con gafas de sol (si las llevan es porque está permitido, pero me parece una falta de respeto), arengas y ánimos a grito limpio (sí, es aquí donde entra aquello del “¡aire!” y demás mandangas), gente que se va a su casa antes de haber acabado con el desfile (esto fastidia, y mucho, a tu propio turno de carga, que ve como al finalizar siempre sobran horquillas y las fuerzas escasean), gente que saluda con muy, muy poca discreción a sus familiares o amigos que están viendo la procesión…

Considero necesario y confío y espero que estos detalles se vayan puliendo poco a poco, y entonces sí que seremos merecedores de este título.

lunes, 29 de marzo de 2010

La Pasión va por dentro (I)

Hace bastante tiempo que conozco un poco el mundillo cofradiero de Cáceres. Desde pequeño mi padre me apuntó a una de las más representativas cofradías de nuestra ciudad, y cada vez que se aproximaba la Semana Santa, allá que iba yo a echar una mano a lo que se necesitara. Durante años he asistido a los traslados de andas, a colocar las imágenes en su sitio, o bien los faroles, jardineras (todavía recuerdo las latas de tomate que llevaba algún que otro paso), focos, velas, flores, etc… y lo mismo en otras fiestas de la cofradía como el besapié o la novena de la imagen titular.

El tiempo ha pasado y he perdido la ilusión. Me falta parte de esa ingenuidad que tiene todo niño, y es que resulta que he visto que las relaciones entre la gente que se supone que va a ayudar no deja de ponerse zancadillas o de criticarse unos a otros. Hablo de un porcentaje alarmantemente escandaloso. ¿Por qué? Bueno, es algo que no me entra muy bien en la cabeza. En todos los colectivos hay discrepancias o diferencias de opiniones, pero la envidia y el odio que se generan hacia otras personas en algunos casos es lamentable. Y se supone en esta clase de sitios, más que en ningún otro, hay que predicar con el ejemplo (ser buenos con el prójimo, y bla, bla, bla…)

Por supuesto que hay personas totalmente desinteresadas, aunque desgraciadamente son los menos. Al final de todo hay que darle las gracias a unos y a otros, pese a sus ideales y comportamientos, porque gracias a todos las procesiones salen cada año, salvo inclemencias del tiempo.

Uno de los protagonistas más visibles dentro de una procesión son los jefes de paso. Estos personajes tienen una complicada tarea, la de dirigir a una tropa de unas 40 personas, para que el paso vaya lo más digno que se pueda. Realmente es una labor muy difícil, ya que a cada orden que da el jefe de paso, se suceden las protestas de 20 personajillos que no están de acuerdo. Estarán de acuerdo conmigo en que esto no se debe consentir, pero ocurre. Y es que podremos estar de acuerdo o no con las instrucciones recibidas, y si es que no se debe decir (ojo, y si es que sí, también) pero de distinta forma a como se hace. Porque la verdad es que cansa, y mucho, la sucesión de protestas que se generan a todas horas…

En los últimos años he decidido cargar durante toda la procesión debajo del paso (me refiero a por dentro, donde normalmente no va nadie). Empecé un año que andaba mal de la espalda, y no quería fallar al compromiso inherente (que por lo visto no mucha gente sabe que lo tiene con el simple hecho de asistir) de tener que dejar colgados a mis compañeros, así que me metí debajo y si podía cargar, pues bien, y si me resentía demasiado, pues bajaba el hombro, dejaba de cargar y no pasaba nada. Además, es un sitio muy cómodo porque te permite ir cambiando de hombro si te hace falta, aunque a veces tengas que coger posturas un poco raras porque el turno sea más bajo que uno, pero se lleva como se puede, que para esto estamos ahí.

Otra ventaja que tenemos ahí debajo es que también es cómodo porque no va mucha gente. Que yo recuerde sólo estamos dos personas más o menos fijas, que vemos cómo van desfilando a nuestro lado un sinfín de personajillos bastante curiosos, que aparecen y desaparecen como por arte de magia. Serían dignos de hacer un estudio más en profundidad. Pensaré en ello y ya os contaré…

Pero ahora quería comentar algunas formas de llevar un paso, siempre desde mi punto de vista y de forma muy somera, ya que desconozco si hay alguna forma “oficial” de nombrarlos…

El paso normalmente va a ritmo de la banda de música de turno, balanceándolo de un lado a otro. A veces ocurre que se junta el sonido de dos bandas que se entremezclan, o que por el contrario apenas se escucha nada, por lo que se marca un ritmo propio y se acabó el problema. Para facilitar la labor de marcar el paso, se da un golpe de horquilla según apoyamos el pie izquierdo.

Luego están algunas variantes con las que se puede adornar un poco la procesión, como por ejemplo el paso ancho (abstenerse en lugares estrechos como en los adarves, que un paso no es un “pint-ball”). Precisamente para estos sitios se utiliza un “pasino” muy corto, sin apenas balancear el paso. También se puede “bailar”, esto es mover el paso hacia delante y hacia atrás. Yo soy partidario de esta práctica, pero en lugares muy concretos, ya que no procede ir todo el rato así, tiene que ser algo puntual. Está bien usarla cuando le cantan una saeta a la imagen o se pasa por algún otro templo o donde sabes que hay mucho público viéndolo, o cosas así. Y ya por último comentaré la “carrerita”, que se suele hacer a la hora de subir alguna cuesta muy pronunciada, como la de Hacienda o la de Clavellinas. A mi personalmente me gusta, pero tiene muchos detractores.

Por ahora lo dejo, que voy a recapitular, porque lo que quería contar ya veo que todavía apenas lo he mencionado, y para variar me he ido por los cerros de Úbeda.

Continuará… (eso creo)

jueves, 25 de marzo de 2010

¿Tienes prejuicios?

Buscando por la red me he encontrado con este artículo que encuentro bastante interesante. Si eres de los que, como yo, prejuzgan a la gente antes de hablar si quiera con ellos, quizás deberías leerlo, verás hasta qué punto puede influir el lenguaje no verbal.


Con la liberalización de las costumbres no resulta raro que sujetos con poca oportunidad de expresar públicamente sus tendencias intenten demostrarlas mediante cambios en sus atuendos y en su aspecto físico global.

En los últimos veinte años se ha podido apreciar la proliferación de grupos urbanos de sujetos que se agrupan y definen entre ellos por algunas afinidades ideológicas, que en su mayor parte, simbolizaban públicamente con unos peinados característicos. Todos somos capaces de reconocer a un "skin" luciendo calva, a un "roackabilly" con sus característicos tupés o a un "punky" con esas crestas que les recorren la cabeza.

Evidentemente estos sujetos utilizan un modo de lenguaje no verbal para comunicar a los demás, algún tipo de mensaje de protesta o de reivindicación, a través de su peinado, de su ropa, de sus piercings, ó tatuajes, sus perros o sus hábitos.

Para entender mejor la capacidad que nuestro aspecto físico tiene a la hora de influir sobre otras personas, es necesario detenernos a definir el fenómeno de la atracción física.

El fenómeno de la atracción física es un fenómeno muy estudiado en el campo de la psicología, que se refiere al tipo adicional de información que un sujeto emite con su aspecto físico. Se trata de un fenómeno persuasivo, sutil y sorprendentemente poderoso. Las personas con un gran atractivo físico son percibidas por los demás con más habilidades sociales, con una mejor vida, con matrimonios más felices y empleos mejores, con una mejor vida sexual y que reciben más respeto que aquéllas que tienen un grado menor de atractivo físico.

Interrogados al azar, la mayor parte de sujetos responderían que el atractivo físico de otra persona no tiene una influencia determinante sobre ellos, sobre sus percepciones o sobre su comportamiento. Algunos trabajos desmienten esta sensación y demuestran la capacidad que el atractivo físico tiene sobre el resto de personas a la hora de valorar sus capacidades laborales, sus posibles relaciones interpersonales y también su edad aparente.

Las personas con menos atractivo físico demuestran menos ajuste social, mientras que aquéllos con un alto atractivo físico tienen más citas, más amigos, y experimentan menos ansiedad social.

En relación con el poder social, las personas físicamente atractivas son más persuasivas. Resulta fácil comprobar este hecho en la selección de los actores para actuar en un anuncio publicitario, y por supuesto este tema ha sido seriamente valorado por las agencias publicitarias para poder aprovechar mejor sus breves cuñas emitidas en televisión.

Si nos basamos en tests objetivos de personalidad, las personas con alto atractivo físico puntúan mejor en parámetros como comprensión, orientación, independencia, agresividad, dominancia, resistencia a las influencias externas, autosatisfacción, autoestima y felicidad.

Curiosamente se ha llegado a estudiar la relación entre el atractivo físico ¡y la presión sanguínea! El estudio comprendía 810 hombres y 436 mujeres entre 14 y 76 años. Las personas con menos atractivo físico demostraron tener valores de presión arterial significativamente superiores que los de gran atractivo físico.

Basándonos en un sorprendente estudio que comprendía 128 mujeres y 173 varones entre 18 y 90 años, se pudo demostrar, valorando las diferencias de edad de los examinadores, que las personas mayores consideraban que el atractivo físico de los candidatos, les proporcionaba sensaciones positivas adicionales, y globalmente, tanto los jueces jóvenes como los mayores, asumieron que a las personas de gran atractivo físico se les otorgaba una personalidad más envidiable, haber vivido experiencias vitales más placenteras y haber conseguido un mayor triunfo laboral.

Evidentemente, los factores determinantes en un atractivo físico no son exclusivamente factores relacionados con las características meramente corporales. Los factores determinantes identificados incluyen: la cara y las facciones faciales, partes del cuerpo y sus dimensiones, objetos externos tangibles como ropa y cosméticos, y percepciones intangibles como reputación, logros, familiaridad...

Dentro de la parte estrictamente física y entrando más en detalle, la región oral, los ojos, la estructura facial, el cabello y la nariz fueron las más consideradas.

Dentro del fenómeno de atracción física, podemos valorar algunos aspectos relacionados exclusivamente con el cabello.

En un interesante estudio se propuso a los miembros de un tribunal compuesto por jueces de una magistratura que valoraran las sensaciones que un grupo de personas les sugerían antes y después de ser sometidas a un sofisticado tratamiento cosmético y de peluquería por un estilista de prestigio, a fin de “mejorar” su aspecto físico y aumentar su atractivo. Los jueces valoraron a los sujetos en los que el cabello se había aumentado de manera artificial como más cuidadosos, más atentos, más sinceros, fiables, calmados, propensos a ayudar a los demás, amables, sensibles, organizados y populares, que aquéllos en los que el cabello no había sido cuidado. No se pudo evidenciar ninguna diferencia entre los jueces hombres y los jueces mujeres.

En un estudio ulterior se investigó cuál de las partes de una persona podía influir más positivamente en las sensaciones de quien visualizaba las fotografías, y se obtuvieron los siguientes resultados: Los jueces hallaron que los ojos (33%), la boca (23%), el cabello (7%) y la cara (7%) fueron las partes que más influían. Curiosamente el cabello fue una de las partes que más influyó en jueces de mayor edad.

Otro notable estudio realizado en pacientes psiquiátricos hospitalizados demostró que aquellos que mantenían sentimientos negativos hacia ellos mismos, les condicionaban apariencias negativas en su aspecto físico, que si no eran mejoradas por un tratamiento efectivo, generaban respuestas negativas hacia ellos por parte de los demás, y éstas, a su vez, van a confirmar, a una persona que ya está deprimida, su sentimiento original negativo acerca de sí misma, y consecuentemente, van a hundirla más en su depresión. El mensaje parece evidente, resulta imprescindible mantener el buen aspecto de estos pacientes para ayudarlos a superar su alteración psiquiátrica.

En relación con la calvicie común, ya desde los egipcios, 1500 años antes de Cristo, y pasando por prácticamente todas las culturas, se pueden encontrar infinidad de tratamientos para el pelo tales como masajes, cremas, hormonas, vitaminas, pelucas, postizos, implantación de fibras artificiales y hasta los más modernos microimplantes de cabello. Todos ellos muestran el afán del hombre para intentar conservar el don del cabello.

Unas encuestas realizadas a sujetos después de ser sometidos a cirugía del cuero cabelludo revelaban las siguientes sensaciones: “ya no me veo tan viejo... mi autoestima mejoró... creo más en mí mismo... realmente mi vida ha mejorado desde entonces”.

Rozando el absurdo, en encuestas realizadas en Estados Unidos en las que se pedía las preferencias respecto al cabello, se obtuvieron los siguientes resultados: los hombres contestaron que las preferían rubias y los dos sexos coincidieron en que no les gustaban las personas pelirrojas. En general a las mujeres encuestadas les gustaban más los hombres de cabello oscuro mientras que los hombres en general preferían las mujeres con cabello rubio y claro. Siguiendo con el color del cabello aparecieron algunos resultados sorprendentes. En general, las personas, le suponen a un sujeto rubio una menor inteligencia, una menor seriedad a los pelirrojos y una mayor potencia sexual a los hombres con abundante cabello.

En conclusión, haciendo el símil con el fenómeno de la atracción física, si valoramos exclusivamente el cabello, podríamos afirmar que nuestro cabello es un arma persuasiva, sutil y muy potente para la promoción de nuestra persona.

El aspecto de una persona viene claramente definido por la parte más visible en él. Su modo de moverse, de hablar, de vestir, y sus complementos personales influirán claramente en indicarnos su nivel cultural y económico. Sin duda el aspecto físico de la persona, lo que vemos en ella y que puede o no agradarnos, es la mezcla de todo ello. El color de sus ojos, el modo en que levanta una ceja al opinar, como pasa su mano por el mechón de cabellos que le cae encima de su frente... En realidad, el aspecto de su cabello, es un factor determinante, ya que constituye el único parámetro físico ornamental que es fácilmente modificable a placer por el propio sujeto. Uno puede cambiar de reloj, de gafas, de zapatos, incluso puede llenar sus orejas o nariz con pendientes o piercing pero no puede cambiar su nariz o la frecuencia del parpadeo de sus ojos. Cada vez resulta más fácil modificar el aspecto de nuestros cabellos no solamente ya con acondicionadores, nuevos tintes, nuevos procedimientos de peluquería, que llegan a ser aplicables en casa y que consiguen modificar lo que es un aspecto fundamental en nuestra persona, si no incluso con tratamiento médico o quirúrgico...

La sociedad consumista obliga a una gestión cada vez más competitiva y agresiva. Vamos a ser juzgados no sólo por lo que somos, sino también por lo que aparentamos. Cada vez les resulta más difícil conseguir altos cargos a los que son obesos y descuidados. Algunos niños no controlados por sus padres están empezando con un proceso de automarginación porque sobrepasan los límites de lo que sería su peso ideal y entran así, dentro de lo que no se considera normal o de lo que puede considerarse como algo no tolerable.

Sin duda, en la globalidad del aspecto físico de una persona, existen algunos rasgos determinantes que la hacen atractiva o agradable. La persona consciente, puede utilizar este tipo de información como arma de convencimiento y de autopromoción tanto en la vida emocional como laboral.

En conclusión, y valorando los resultados de estos estudios sobre el fenómeno del atractivo físico, podríamos atrevernos a afirmar que en el futuro, la importancia del aspecto físico aumente aún más, no sólo por estar constantemente señalada y promocionada por los canales de televisión y en los medios informativos, sino también porque existe una tendencia general a incrementar el atractivo físico a través de una apariencia juvenil.

De todos estos estudios se desprende no sólo la necesidad de evitar el deterioro del aspecto físico, si no también de todos los aspectos psicosociales comentados, y que van tan ligados a la buena imagen que podemos ofrecer a los demás, y porqué no, a nosotros mismos.

martes, 16 de marzo de 2010

CERRAR ETAPAS

Siempre es preciso saber
cuándo se acaba una etapa de la vida.
Si insistes en permanecer en ella, más allá
del tiempo necesario, pierdes la alegría
y el sentido del resto.

Cerrando círculos, cerrando puertas,
o cerrando capítulos.
Llamando como quieras, lo importante
es poder cerrarlos, dejar ir momentos
de la vida que se van clausurando.

¿Terminaste tu trabajo?
¿Se acabó una relación?
¿Ya no vives más en esa casa?
¿Debes irte de viaje?
¿Una amistad se acabo?

Puedes pasarte mucho tiempo
de tu presente “recordando”
los porqués, en rebobinar la
cuenta y tratar de entender por
qué sucedió tal o cual hecho.

El desgaste va a ser infinito
porque en la vida, tú y yo,
un amigo, tus hijos,
tus hermanos, todos
y todas estamos abocados
a ir cerrando capítulos,
a pasar la hoja,
a terminar con etapas,
o con momentos de la
vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente
añorando el pasado.
Ni siquiera preguntándonos por qué.
Lo que sucedió,
y hay que soltar,
hay que desprenderse.

No podemos ser niños eternos,
ni adolescentes tardíos,
ni empleados de empresas inexistentes,
ni tener vínculos con quien no quiere
estar vinculado a nosotros.

No. !Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!

Por eso a veces es tan importante
destruir recuerdos, regalar presentes,
cambiar de casa, documentos por tirar,
libros por vender o regalar.
Los cambios externos pueden simbolizar
procesos interiores de superación.

Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida
nadie juega con las cartas marcadas,
y hay que aprender a perder y a ganar.
Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja,
hay que vivir con sólo lo que tenemos
en el presente!. El pasado ya pasó.

No esperes que te devuelvan,
no esperes que te reconozcan,
no esperes que alguna vez
se den cuenta de quién eres.

Abandona el resentimiento,
el pensar y pensar lo mismo,
lo único que consigues es dañarte
mentalmente, envenenarte, amargarte.

La vida es para ir adelante,
nunca para atrás.
Poque si andas por la vida dejando
“puertas abiertas”, por si acaso,
nunca podrás desprenderte,
ni vivir el hoy con satisfacción.

Noviazgos o amistades que no clausuran,
posibilidades de “regresar” (a qué?),
necesidad de aclaraciones,
palabras que no se dijeron,
silencios que lo invadieron.
!Si puedes afrontarlos ya y ahora házlo!,
Si no, déjalo estar, cierra capítulos.
Dí para tí mismo que no, que no vuelves.

Pero no por orgullo ni por soberbia,
sino porque ya no encajas allí,
en ese lugar, en ese corazón,
en esa habitación,
en ese escritorio, en ese oficio.

Ya no eres el mismo que se fue,
hace dos días, hace tres meses,
hace un año, por lo tanto,
no hay nada a que volver.

Cierra la puerta, pase la hoja,
cierra el círculo.
Ni tu serás el mismo,
ni el entorno al que regresas sera igual,
porque en la vida nada se queda quieto,
nada es estático.

Es salud mental, amor por ti mismo,
desprender lo que ya no esta en tu vida.

Recuerda que nada ni nadie es imprescindible.
Ni una persona, ni un lugar,
ni un trabajo, nada es vital para vivir
porque: cuando viniste a este mundo “llegaste”
sin ese adhesivo, por lo tanto es “costumbre”
vivir pegado a el, y es trabajo personal
aprender a vivir sin él. Sin el adhesivo humano o
físico que hoy te duele dejar ir.
Es un proceso de aprender a desprenderse y,
humanamente se puede lograr porque, te repito:
!Nada ni nadie nos es imprescindible!
Sólo es costumbre, apego y necesidad.

Pero… cierra, clausura, limpia, tira,
oxigena, despréndete, sacude, suelta.

Hay tantas palabras para significar salud mental
y cualquiera que sea la que elijas, te ayudará
definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.
¡Esa es la vida!

Pablo Coelho.

viernes, 12 de marzo de 2010

Expoliando...

Según la Real Academia Española, “expoliar” significa “despojar con violencia o con iniquidad”. Si usted no se ha quedado muy conforme con la definición (lo cual no sería de extrañar) podemos buscar en el mismo medio el término “iniquidad”, y encontraremos que su definición es: “maldad, injusticia grande”.

Hasta aquí todo correcto, ¿verdad? Resulta que hace un par de días la Guardia Civil ha detenido a una banda de delincuentes dedicados el expolio de restos arqueológicos en la provincia de Cáceres. Estoy seguro de que este es el término correcto para dar la noticia, pero me hace gracia que se haya empleado tan alegremente por todos los medios. En todos los titulares que han hecho referencia a lo sucedido se ha empleado esta palabrita. Según se ve en el encabezamiento, todos podemos deducir que expoliar no es una buena acción precisamente, más que nada porque si lo juntas con “detenidos”, “banda” o “Guardia Civil”, la cosa no tiene buena pinta.

No es por nada, pero da la sensación de que todos los medios se las dan de entendidos, creando una pequeña sensación de inseguridad en el ciudadano de a pie, ya que estoy seguro de que al menos la mitad de la gente que lo ha leído con interés ha tenido que recurrir a la información interior, o bien al buscador de turno, para enterarse realmente de la noticia. Está claro de que es una palabra que no se usa casi nunca, y que ha aprovechado todo el mundo (hablo de los periodistas, claro está) para usarla y parecer algo más culto que el vecino del quinto, que el pobrecito no sabe lo que significa.

jueves, 11 de marzo de 2010

11-M

Hoy es 11 de marzo. Todos sabemos de sobra lo que aconteció aquel día de hace 6 años, no hace falta decir nada más. La verdad es que no había caído en la “trascendental” fecha hasta empezar a ver las noticias de estos días. Con tanto homenaje y tantos actos en memoria de lo acontecido no podremos continuar con nuestras vidas.


Me explico. No digo que se olvide, todo lo contrario (ni mucho menos familiares y amigos de las víctimas o los que lo hayan vivido “in situ” podrán deshacerse en sus pensamientos de semejante barbarie), es algo que se debe tener presente, saber que aquel día pasó algo que cambió nuestras vidas. Hoy día el terrorismo es un riesgo demasiado serio que todos tomamos como ajeno, hasta el día que pase algo de cerca (espero que no lo veamos ni yo ni todos los que me rodean). Sólo digo que con tanto homenaje y autobombo de los políticos de turno parece una feria, casi una celebración copiada vulgarmente de la que se hace de la masacre del 11-S, cuyo aniversario engendra una parafernalia mayor todavía, a lo americano, claro está.


El que quiera recordar todo lo que ha pasado, lo hará sin que nadie más diga nada, pero aquellas personas que quieran pasar página no podrán hacerlo si todos los años dedicamos tanto tiempo a recordar cuánto sufrieron aquellos que ya no están entre nosotros.

lunes, 8 de marzo de 2010

Un poquito de sentido común

Siempre me ha hecho gracia esta expresión. Laboralmente hablando, ya desde la etapa de la facultad nos hablaban de que cuando tuviéramos que enfrentarnos a nuestro trabajo o en otras facetas de la vida, nada más que había que aplicar el sentido común a las cosas (venían a decir que haciendo esto todo iría de fábula, como de una fórmula mágica se tratase). Después, a lo largo de la vida, es algo que se escucha seguramente demasiadas veces, ¿porque qué es aplicar el sentido común?

Es algo bastante curioso, simplemente porque cada individuo tiene una perspectiva diferente de un suceso, por lo que el sentido común nunca puede ser el mismo para dos individuos, y no digamos para los millones de personas que habitamos el planeta. ¿De quién es ese sentido común entonces? Se puede decir que habría que aplicar el de la mayoría de la gente, lo más aceptado por norma (otro término que se puede analizar de idéntica forma), etc… pero no cuela. Con esto podemos deducir fácilmente que el llamado sentido común es una incoherencia, puesto que al no ser el mismo para todos no puede ser común.

De todas formas, siempre se puede recurrir a nuestro buscador favorito (pincha aquí) y encontrar alguna definición que, pese a ser errónea desde su punto de partida, pueda satisfacernos y poder aplicar su definición más aceptada.

martes, 2 de marzo de 2010

Pensamiento paralelo o lateral

La primera vez que escuché estas palabras no pude más que esbozar una sonrisa, que por poco llegó a convertirse en una sonora carcajada. Como dice algún “ilustre” personaje, nada más escucharlas, mi cerebro desconecta.


Los días siguientes estuve dándole vueltas a la cabeza sobre este tema. Sí, lo admito, en las últimas semanas e incluso meses he estado utilizando mi cabecita bastante más de lo habitual. A cuento de esto, acudí a mi amigo el buscador, y encontré algunos artículos ciertamente interesantes, que espero que os hagan reflexionar igual que a mi.


El término pensamiento lateral o creativo es introducido por Edward de Bono para distinguir los procesos mentales orientados a la perspicacia, la creatividad y el ingenio, de los procesos mentales lógicos o verticales. El pensamiento lógico se encuentra ampliamente arraigado en nuestra cultura por las formas tradicionales de la educación, en las que se da un énfasis especial a la construcción del conocimiento en forma ordenada y lógica en base a paradigmas.


Por el contrario el pensamiento paralelo sería la construcción del conocimiento mediante una reestructuración perspicaz de los conceptos ya existentes en la mente, en la que justamente y en oposición al pensamiento lógico no se toman en cuenta paradigmas previos. Con el pensamiento lateral rompemos el patrón “lógico” al que estamos acostumbrados, vemos a través del mismo logrando obtener ideas sumamente creativas e innovadoras. En particular la técnica se basa en que, mediante provocaciones del pensamiento, salimos del camino habitual, de nuestro patrón de pensamiento natural.


El pensamiento lateral tiene como fin la creación de ideas nuevas. Es posible de desarrollar tan igual como se desarrolla el pensamiento lógico o el matemático, a través del uso constante y sistemático de ciertas técnicas, aplicándolos a la solución de problemas de la vida diaria y profesional. En vez de esperar simplemente que la perspicacia y la creatividad se manifiesten por sí mismas, propone el empleo del pensamiento lateral de manera consciente y deliberada.


Algunos ejemplos y ejercicios de pensamiento lateral:


http://cibermitanios.com.ar/2009/10/pensamiento-lateral.html


http://personales.ya.com/casanchi/rec/later001.htm


http://www.acertijos.net/lateral1.htm


jueves, 25 de febrero de 2010

Pisando charcos

Hace unos días coincidí con unos vecinos al llegar a casa. Había estado lloviendo durante casi todo el día, pero en ese instante apenas caía una ligera llovizna. Los vecinos de la casa de al lado son una pareja joven, que tienen una hija de unos 5 años, que nada más bajarse del coche fue corriendo a saltar sobre una balsa de agua enorme que quedaba en medio de la calle, con la pertinente reprimenda de la madre, y el posterior cabreo de la hija (creo que no se echaba a llorar porque su pequeño pero creciente orgullo le impedía hacerlo en presencia de “extraños”).

Entonces pensé que aquello era de lo más normal. A todos nos han reñido nuestros padres por saltar a un charco, salpicando todo lo posible. Si nos paramos a analizarlo un poco, ¿cuál es el mal que hace esa niña? Supongo que a los que son padres les fastidia no ser capaces de controlar a los pequeños, o quizás el tener que cambiarlos de ropa, secarlos, y al estar todo el día constantemente detrás de ellos no son capaces de tener un ansiado y placentero respiro.

Pero lo que realmente creo que molesta a algunos malhumorados padres es que se pueda ser tan feliz con algo tan simple. De repente me entraron unas ganas locas de sumergirme en todos los charcos que encontrara.

jueves, 18 de febrero de 2010

Viajar en el tiempo

¿Quién no ha querido alguna vez retroceder en el tiempo? ¿Te has reprochado haber tomado tal o cual camino? ¿Arrepentido de alguna “mala” decisión? Para solucionar esto debes esperar a que alguien descubra cómo viajar en el tiempo, pero voy a intentar quitarte las ganas de ello para que te dejes de “pamplinas” (ver nota 1) y mires hacia delante, ya que tengo una teoría al respecto.

Es muy sencilla, se basa simplemente en que si yo pudiera retroceder a un determinado momento pasado de mi vida, no lo haría con los conocimientos o la información que tengo ahora mismo, sino que simplemente retrocedería y volvería a estar igual que entonces, por lo que obviamente tomaría el mismo camino, y mi vida seguiría siendo la misma, con lo que acabaría escribiendo estas líneas en este preciso momento.

Si una persona pudiera retroceder en el tiempo y cambiar en algo el transcurso de su vida, el mundo estaría en serio peligro. Por ejemplo, ¿quién en su sano juicio no se atrevería a realizar una pequeña apuesta inocente? El mundo acabaría lleno de nuevos y afortunados dictadores millonarios, bancarrota general, a tomar por c… (resumiendo mucho el proceso, evidentemente)

Claro que esta sólo es una idea, pero no es la única teoría.

Hace unas semanas estaba cenando con unos amigos y salió el tema de poder enmendar errores pasados. Yo expuse mi teoría, pero no convenció mucho. Evidentemente salió a relucir la archiconocida trilogía de Regreso al Futuro (que levante el pié el que no sepa de la existencia de estas películas). El protagonista viaja en el tiempo 30 años atrás e interfiere en las vidas de sus padres, interfiere en ellas evitando que se enamoren, por lo que nunca se casarán y ni mucho menos tendrán hijos. Consecuencia directa: nuestro protagonista está a punto de desaparecer de la tierra de una forma muy absurda. Esta teoría deja demasiados interrogantes abiertos… si el protagonista desaparece, nunca llegó a viajar en el tiempo, por lo que nunca pudo separar a sus padres. Es la pescadilla que se muerde la cola.

En fin, aunque es seguro que se puede debatir este tema durante horas, lo mejor que puedes hacer es mirar hacia delante y aprender de errores pasados, porque lo hecho, hecho está.

(1) pamplinas, tonterías o como se las quiera llamar: cada individuo tiene sus problemas y les da la importancia que quiere o puede. Seguramente, visto desde fuera, los asuntos que más nos preocupan, aquellos que no nos dejan dormir, son minucias para otros. Por supuesto que, para la persona que los sufre, sus problemas son los suyos y son los que tiene que tratar de resolver, independientemente de la gravedad subjetiva y objetiva de los mismos.

miércoles, 17 de febrero de 2010

¿Buscando papeles o recuerdos?

Mientras buscaba unos papeles de la carrera en casa de mis padres me he encontrado con unos apuntes de inglés. Lamentable, recordé, el nivel exigido del idioma de Shakespeare en mi facultad era paupérrimo. Sólo baste decir que el pasado del verbo “to be” era la lección veintitantos. Creo que ese año olvidé todo lo aprendido en el colegio, la involución, que dirían algunos. Llegábamos a la clase de turno con una tensión increíble, donde realmente se aprendía inglés, pero a costa de pasar unos sudores que ni en una sauna.

Un “personaje” que recuerdo perfectamente de mi etapa del colegio, hace ya unos lustros, era el Padre Tomás, profesor de historia, que escribía y escribía en la pizarra sus interminables esquemas “resumen” de cada tema del libro. Es un tipo peculiar, y lo demuestra sobretodo en los exámenes, recorriendo los pasillos entre pupitres taconeando en el suelo, o tarareando entre dientes alguna melodía, o ya directamente tocando el xilófono en el fondo de la clase…

Los mayores tienen razón, y punto. Volviendo al hilo del inglés, mi tío Nicolás se empeñaba en que teníamos que aprender idiomas. Él había estudiado francés, pero debió ver que ahí no había ningún futuro, así que en su casa de repente encontrabas cursillos de inglés por todas partes… ¡hasta en vinilo! Si no aprendes idiomas no llegarás a ningún sitio, venía a decir.

Esto a ciertas alturas (por no decir edades) se entiende perfectamente, pero díselo tú a un chaval de 12 años que lo único que quiere hacer en la vida es coger la bici y darse una vuelta por ahí, a destrozar zapatos utilizándolos de primitivo sistema de frenado para no empotrarse con una pared. A él le agradezco el regalo que nos hizo a todos los sobrinos. A cada uno nos compró una enciclopedia, la Gran Espasa-Calpe. Debo reconocer que no sé ni cuántos tomos tiene, deben ser algo más de cien, pero ocupan casi toda una pared del despacho de mi casa. Supongo que se debió dar por vencido de que estudiáramos algún idioma, y pensó en algún tipo de venganza para que nos acordáramos toda la vida de él… y vaya si lo hizo, ya que una pesada broma es decir muy poco, por mucho que lo de “pesado” sea literal.

Mi abuelo Fernando también ha influido en mi vida una barbaridad. Tenía sus manías, como cuando veíamos un partido de fútbol, él animaba al que iba ganando, era más chaquetero que Figo. Si le preguntabas cómo iba un partido, no decía nada, se limitaba a cruzar sus dedos índices señalando una X. Me acuerdo de haber entrado mil veces en la cocina, y allí estaba él, haciendo gimnasia, a sus 90 años. Era la persona más ágil, de avanzada edad, que he visto nunca. Todos los días salía a la terraza a pasear. Es cierto, nuestra terraza debe medir unos 15 metros, y él se pasaba las tardes recorriéndola de un lado a otro. Decía que no le gustaba ir a pasear a Cánovas porque allí sólo había “viejos”, y que no le seguían el ritmo. De él he “heredado” el dormir con la radio encendida (walkman, discman, televisor, ordenador, mp3, mp4, PSP o similar), ya que hemos compartido habitación durante bastantes años, y siempre se dormía con la radio a toda pastilla entre sus manos, así que acabé por acostumbrarme a escuchar “Supergarcía”. Por cierto, un saludo a todos mis “camaradas”.

martes, 16 de febrero de 2010

Párate un momento a pensar

Este podría ser el título de cualquier libro de autoayuda, o de algún simposio de psicología, en el que decenas de “doctores” barruntan sobre el conocimiento de los propios procesos cognoscitivos (o sea, la metacognición).

No estoy nada seguro de adónde quiero llegar exactamente con esto, pero estoy convencido de que existe una necesidad latente en todo individuo, que es algo tan simple como comunicarse. No me refiero a cualquier conversación banal que podamos tener en un día corriente, sino a la idea de decir algo “porque sí” sobre un tema cualquiera, gritar una idea a los cuatro vientos, un sentimiento, una emoción. En definitiva, palabras que a lo mejor serán escuchadas por conocidos o extraños, sin importarte demasiado sus conclusiones.

Las ideas se cruzan en mi cabeza, no consigo ponerlas en orden. Mientras escribo unas pocas palabras se me ocurren otras ideas ingeniosas (al menos yo las considero así), pero cuando pretendo plasmarlas en el papel no sabe uno ni qué decir ni mucho menos cómo expresarlo.

Desde aquí reivindico mi propio espacio para hacerlo, aunque no se muy bien cómo, ni qué pretendo con ello. Quizás sea cuestión de una moda, ya que está al alcance de cualquiera que tenga una señal de Internet y un poco de paciencia para escribir. Como quiera que sea, espero que dure.