lunes, 21 de febrero de 2011

Tipos de árbitros, por Lucio Angulo *

“A riesgo de ganarme la enemistad de otro gremio… ¡ah, demasiado tarde! Ya me odian. Bueno, voy a aventurarme a hacer una serie de apartados en cuanto a los tipos de árbitros que creo que existen. Decir de antemano que los considero un gremio sacrificado y que vienen a ser como un gimnasio en enero: llenos de buena voluntad”

- Árbitro “Tiger” Woods: tiene una apariencia monacal; “jode” que no veas y al final, cuando la cosa se le va de las manos, puede incluso llegar a arrepentirse y decirte un tierno: “quizás me haya confundido”

- Árbitro Río de Janeiro: él pita y pita y pita… que te da la sensación de estar en el Carnaval de Río de Janeiro. En ocasiones me han dado ganas de empezar una conga. Siempre he sido respetuoso y me he controlado, que conste

- Árbitro Falete: este árbitro “suele dar el cante”. No sabes exactamente de qué palo va y, en cuanto ve una cámara, se pone nervioso

- Árbitro camarera guapa: es el típico al que tú hablas y hace como que no existes. Entonces te entra el síndrome del “hombre invisible”: te dan ganas de acercarte a un compañero y preguntarle: “¿Tú si me ves verdad?”. Generalmente tú te ofuscas más ante su impasibilidad. Es tal su parecido con el gremio de las camareras que piensas que en cualquier momento va a saltar y decirte: “¡Y déjame que tengo novio!”.

- Árbitro policía de tráfico: tú ves situaciones de conflicto, faltas, cosas a penalizar, crispación creciente y, con tu inercia por seguir las normas, las reglas establecidas, miras implorante al árbitro en cuestión y él grita: “¡siga, siga!”. Entonces tú… aceleras.

- Árbitro Jenna Jameson: luce bien, cuenta con muy buena presencia, pero a la hora de la verdad… se traga el pito.

- Árbitro Matamoros: vienen cabreados de serie. El nivel de su voz supera los decibelios habituales en un after a las 10 de la mañana. Puede incluso hablar tres octavas por encima de cualquier voz.

- Árbitro maternal: es el árbitro que está muy pendiente de ti y te repite una y otra vez: “métete la camiseta por dentro”. Te lo suelen decir en un tono delicado. Mi record en un partido está en ocho (es que soy enjuto y como me muevo mucho se me sale… la camisa). No me sorprendería que siguiendo esta línea fueran más allá y nos dijeran cosas como: “y no arrastres los pies”. Y, al sentarnos al banquillo, se acercaran tiernos y nos aconsejasen: “Abrígate, que te vas a enfriar"


* NOTA: Publico esta entrada en respuesta a su sospechosa eliminación del blog que tiene el propio jugador en el portal de la Federación Española de Baloncesto. Creía que la etapa de la censura ya había pasado hace mucho.

viernes, 18 de febrero de 2011

La esencia de la Copa

Cuando llevamos solamente unas pocas semanas del año transcurridas, llega la cita deportiva de mayor espectáculo y repercusión del baloncesto español, y con ello el primer gran torneo en juego.

Con el entusiasmo propio de los aficionados que disfrutamos con el deporte de la canasta, nos hemos acomodado durante cuatro días seguidos delante del televisor para seguir con todo detalle la Copa del Rey disputada días atrás en el Palacio de los Deportes de Madrid. Una gran fiesta del deporte que tiene su base principalmente en el impresionante respaldo de las ocho aficiones para con sus equipos, en un ambiente difícil de olvidar lleno de muy distintas emociones que se suceden en unas pocas horas.

La especial ilusión seguramente sea mucho más notoria en los seguidores de aquellos equipos llamados a dar la sorpresa, los que acuden al Palacio de los Deportes con poco que perder y muchísimo que ganar. Al disputarse cada eliminatoria a un único partido, raro era el año en el que no se producía alguna sorpresa, con la eliminación de equipos teóricamente superiores.

Pero hoy día las diferencias de presupuestos empiezan a ser abismales y ya no es tan sencillo para ellos pasar al menos la primera ronda, pero pese a todo la esencia de esta competición permanece intacta.

¿Se me nota mucho la nostalgia?