Jesús tenía una historia, una familia, un futuro incierto y una tarjeta del Inem. Gracias a esta tarjeta, cada mañana acudía a un curso subvencionado donde nos alegraba al resto de los compañeros con un agudo sentido del humor. En la hora del café, Jesús nos mostraba, orgulloso, las fotos de su princesita de 18 meses y su expresión reflejaba el peso de la responsabilidad de un padre. Poco a poco, Jesús dejó de bromear. «Tengo graves problemas y no logro concentrarme en clase, no sé siquiera si podré continuar con el curso», nos dijo. Sin embargo, nadie quiso violar su intimidad con preguntas. Al fin y al cabo, ¿qué padre de familia parado no tiene problemas? Los dos días siguientes todos seguíamos acudiendo a nuestra clase; todos, menos Jesús. Ayer por la mañana, Jesús se levantó como cada día, pero tampoco tuvo fuerzas para volver al curso. En su lugar decidió abrir la ventana de su octavo piso y saltar al vacío. El mismo vacío que nos queda a sus compañeros y amigos, el mismo vacío que queda en su historia, en la de su mujer y su hija; nada, comparable con el minúsculo vacío que deja en las listas del Inem. Y ahora me pregunto con impotencia: cuántas personas pueden estar cerca del vacío; ese vacío que el ser humano siente cuando agota la tinta que necesita para seguir escribiendo su propia historia.
Isabel L.C. Bilbao
Carta de la semana en la revista XL Semanal
lunes, 29 de noviembre de 2010
viernes, 12 de noviembre de 2010
Rob Paravonian
Hace poco tiempo me han pasado un enlace a un video en el que aparece un cómico estadounidense recitando un monólogo con su guitarra acústica en el que parodiaba la progresión armónica tan utilizada en el archiconocido canon de Pachelbel.
Con una dilatada experiencia como actor, compositor, guionista y productor, entre otras cosas, este video le ha valido a Rob Paravonian para saltar definitivamente a la fama, ya que ha conseguido en los últimos cuatro años más de 9 millones de reproducciones sólo en youtube.
Debo reconocer que el canon es una pieza que siempre me impresionó, así que cuando di con este video no pude sino verlo una y otra vez durante toda una tarde, sin parar de reir.
No es el único video que circula por internet, aunque sí es el más famoso. Os dejo un par de ellos más por si tenéis curiosidad.
Con una dilatada experiencia como actor, compositor, guionista y productor, entre otras cosas, este video le ha valido a Rob Paravonian para saltar definitivamente a la fama, ya que ha conseguido en los últimos cuatro años más de 9 millones de reproducciones sólo en youtube.
Debo reconocer que el canon es una pieza que siempre me impresionó, así que cuando di con este video no pude sino verlo una y otra vez durante toda una tarde, sin parar de reir.
No es el único video que circula por internet, aunque sí es el más famoso. Os dejo un par de ellos más por si tenéis curiosidad.
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